Editors presenta en Barcelona su último trabajo 'In Dreams'

La noche del lunes pasaba por la sala barcelonesa uno de los grupos británicos más relevantes de los últimos diez años, presentando su último trabajo

Caminando por la calle Pamplona –una larga avenida que te conduce hacia la mítica Razzmatazz-  se presentaron delante de mí dos autobuses gigantes teñidos de negro con unos estampados color blanco dónde se podía leer la palabra Editors en sus laterales. La noche del lunes pasaba por la sala barcelonesa uno de los grupos británicos más relevantes de los últimos diez años, Editors, presentando su último trabajo publicado este mismo año, 'In Dreams'.

Editors presenta en Barcelona su último trabajo 'In Dreams'

La noche del lunes pasaba por la sala barcelonesa uno de los grupos británicos más relevantes de los últimos diez años, presentando su último trabajo

Caminando por la calle Pamplona –una larga avenida que te conduce hacia la mítica Razzmatazz-  se presentaron delante de mí dos autobuses gigantes teñidos de negro con unos estampados color blanco dónde se podía leer la palabra Editors en sus laterales. La noche del lunes pasaba por la sala barcelonesa uno de los grupos británicos más relevantes de los últimos diez años, Editors, presentando su último trabajo publicado este mismo año, 'In Dreams'.

Editors presenta en Barcelona su último trabajo 'In Dreams'

La noche del lunes pasaba por la sala barcelonesa uno de los grupos británicos más relevantes de los últimos diez años, presentando su último trabajo

Caminando por la calle Pamplona –una larga avenida que te conduce hacia la mítica Razzmatazz-  se presentaron delante de mí dos autobuses gigantes teñidos de negro con unos estampados color blanco dónde se podía leer la palabra Editors en sus laterales. La noche del lunes pasaba por la sala barcelonesa uno de los grupos británicos más relevantes de los últimos diez años, Editors, presentando su último trabajo publicado este mismo año, 'In Dreams'.

A media hora de empezar el concierto y después de la actuación de los teloneros The Twilight Sad, Razzmatazz ya respiraba el ambiente de una noche mágica. Rozando el lleno absoluto –si es que no se consiguió-, Tom Smith –vocalista y líder de la banda- salió al escenario entre gritos, aplausos y una gran expectación por parte del público. Cabe recordar que la banda no visitaba Barcelona desde el año 2013, dónde también actuaron en la misma sala Razzmatazz, dentro de la gira “From The Weight of Your Love Tour”.

 

El concierto empezó con “No Harm”, un tema electrónico, lento y bastante oscuro dónde Smith juega con su voz, adquiriendo un sorprendente falsete en ciertas partes de la canción. Y debo reconocer que me pareció mejor la versión en directo que la de estudio. Al single de su último álbum le precedieron “Sugar”, “Life Is a Fear” y “Blood”, tres temas de tres álbumes diferentes, con bastante más presencia rítmica que el primero pero siempre con ese toque oscuro que conservan –o intentan conservar con todos sus esfuerzos- y les caracteriza. Llegados a este punto del concierto, debo hacer un inciso en la figura de Elliot Williams -sintetizadores, teclado y guitarra- quién se unió a la banda en el año 2012 y parece haberse convertido en una pieza fundamental de ella.

 

Pese a tocar muy alejado de la parte frontal del escenario, animaba constantemente desde su pequeña y elevada plataforma al público de la sala a cantar, a aplaudir y a gritar a lo largo de todo el concierto. Y éste respondió.

 

No tardaron en llegar algunos de sus grandes éxitos como “Racing Rats” o "Smokers outside the Hospital doors", ambos de su segundo álbum 'An End Has a Start'. Este último fue interpretado en versión acústica por Tom Smith en solitario y para mí, este fue uno de los momentos más mágicos del concierto. 

A media hora de empezar el concierto y después de la actuación de los teloneros The Twilight Sad, Razzmatazz ya respiraba el ambiente de una noche mágica. Rozando el lleno absoluto –si es que no se consiguió-, Tom Smith –vocalista y líder de la banda- salió al escenario entre gritos, aplausos y una gran expectación por parte del público. Cabe recordar que la banda no visitaba Barcelona desde el año 2013, dónde también actuaron en la misma sala Razzmatazz, dentro de la gira “From The Weight of Your Love Tour”.

 

El concierto empezó con “No Harm”, un tema electrónico, lento y bastante oscuro dónde Smith juega con su voz, adquiriendo un sorprendente falsete en ciertas partes de la canción. Y debo reconocer que me pareció mejor la versión en directo que la de estudio. Al single de su último álbum le precedieron “Sugar”, “Life Is a Fear” y “Blood”, tres temas de tres álbumes diferentes, con bastante más presencia rítmica que el primero pero siempre con ese toque oscuro que conservan –o intentan conservar con todos sus esfuerzos- y les caracteriza. Llegados a este punto del concierto, debo hacer un inciso en la figura de Elliot Williams -sintetizadores, teclado y guitarra- quién se unió a la banda en el año 2012 y parece haberse convertido en una pieza fundamental de ella.

 

Pese a tocar muy alejado de la parte frontal del escenario, animaba constantemente desde su pequeña y elevada plataforma al público de la sala a cantar, a aplaudir y a gritar a lo largo de todo el concierto. Y éste respondió.

 

No tardaron en llegar algunos de sus grandes éxitos como “Racing Rats” o "Smokers outside the Hospital doors", ambos de su segundo álbum 'An End Has a Start'. Este último fue interpretado en versión acústica por Tom Smith en solitario y para mí, este fue uno de los momentos más mágicos del concierto. 

A media hora de empezar el concierto y después de la actuación de los teloneros The Twilight Sad, Razzmatazz ya respiraba el ambiente de una noche mágica. Rozando el lleno absoluto –si es que no se consiguió-, Tom Smith –vocalista y líder de la banda- salió al escenario entre gritos, aplausos y una gran expectación por parte del público. Cabe recordar que la banda no visitaba Barcelona desde el año 2013, dónde también actuaron en la misma sala Razzmatazz, dentro de la gira “From The Weight of Your Love Tour”.

 

El concierto empezó con “No Harm”, un tema electrónico, lento y bastante oscuro dónde Smith juega con su voz, adquiriendo un sorprendente falsete en ciertas partes de la canción. Y debo reconocer que me pareció mejor la versión en directo que la de estudio. Al single de su último álbum le precedieron “Sugar”, “Life Is a Fear” y “Blood”, tres temas de tres álbumes diferentes, con bastante más presencia rítmica que el primero pero siempre con ese toque oscuro que conservan –o intentan conservar con todos sus esfuerzos- y les caracteriza. Llegados a este punto del concierto, debo hacer un inciso en la figura de Elliot Williams -sintetizadores, teclado y guitarra- quién se unió a la banda en el año 2012 y parece haberse convertido en una pieza fundamental de ella.

 

Pese a tocar muy alejado de la parte frontal del escenario, animaba constantemente desde su pequeña y elevada plataforma al público de la sala a cantar, a aplaudir y a gritar a lo largo de todo el concierto. Y éste respondió.

 

No tardaron en llegar algunos de sus grandes éxitos como “Racing Rats” o "Smokers outside the Hospital doors", ambos de su segundo álbum 'An End Has a Start'. Este último fue interpretado en versión acústica por Tom Smith en solitario y para mí, este fue uno de los momentos más mágicos del concierto. 

Editors incluyeron en su repertorio bastantes temas de su último álbum, como “Forgiveness”, “Life Is Fear”, “Ocean of Night” o “Marching Orders”, pero tenemos que aceptar –dejando a un lado el cambio de formación- que ya no son los mismos de antaño. El quinteto de Birmingham ya no es aquella banda que sorprendió al mundo en su día con su estilo post punk revival. Sus canciones se han vuelto más melódicas y se acercan cada vez más a géneros cómo el indie y el pop, perdiendo su esencia principal y renunciando a aquello que los hizo diferentes, especiales y les llevó a la fama hace ya más de diez años. Y para mí no significa que sea algo malo, sino diferente.

 

 

El concierto, en general, estuvo a la altura de las circunstancias, con un setlist equilibrado, hecho para satisfacer y dejar con buen sabor de boca a su público. Personalmente esperaba algo más de dinamismo en el concierto –hubo fases un poco monótonas- o unas palabras de Tom Smith que fueran algo más allá de un simple “gracias” para sus fans más incondicionales. Pero así son Editors, para bien o para mal, para gusto de unos y para disgusto de otros. El quinteto visitará este final de año lugares como Italia, Croacia, Eslovenia y visitará Francia de nuevo, donde tuvieron que suspender su último concierto debido a los atentados de París y bien seguro que se querrán quitar la espina clavada.

Editors incluyeron en su repertorio bastantes temas de su último álbum, como “Forgiveness”, “Life Is Fear”, “Ocean of Night” o “Marching Orders”, pero tenemos que aceptar –dejando a un lado el cambio de formación- que ya no son los mismos de antaño. El quinteto de Birmingham ya no es aquella banda que sorprendió al mundo en su día con su estilo post punk revival. Sus canciones se han vuelto más melódicas y se acercan cada vez más a géneros cómo el indie y el pop, perdiendo su esencia principal y renunciando a aquello que los hizo diferentes, especiales y les llevó a la fama hace ya más de diez años. Y para mí no significa que sea algo malo, sino diferente.

 

 

El concierto, en general, estuvo a la altura de las circunstancias, con un setlist equilibrado, hecho para satisfacer y dejar con buen sabor de boca a su público. Personalmente esperaba algo más de dinamismo en el concierto –hubo fases un poco monótonas- o unas palabras de Tom Smith que fueran algo más allá de un simple “gracias” para sus fans más incondicionales. Pero así son Editors, para bien o para mal, para gusto de unos y para disgusto de otros. El quinteto visitará este final de año lugares como Italia, Croacia, Eslovenia y visitará Francia de nuevo, donde tuvieron que suspender su último concierto debido a los atentados de París y bien seguro que se querrán quitar la espina clavada.

Editors incluyeron en su repertorio bastantes temas de su último álbum, como “Forgiveness”, “Life Is Fear”, “Ocean of Night” o “Marching Orders”, pero tenemos que aceptar –dejando a un lado el cambio de formación- que ya no son los mismos de antaño. El quinteto de Birmingham ya no es aquella banda que sorprendió al mundo en su día con su estilo post punk revival. Sus canciones se han vuelto más melódicas y se acercan cada vez más a géneros cómo el indie y el pop, perdiendo su esencia principal y renunciando a aquello que los hizo diferentes, especiales y les llevó a la fama hace ya más de diez años. Y para mí no significa que sea algo malo, sino diferente.

 

 

El concierto, en general, estuvo a la altura de las circunstancias, con un setlist equilibrado, hecho para satisfacer y dejar con buen sabor de boca a su público. Personalmente esperaba algo más de dinamismo en el concierto –hubo fases un poco monótonas- o unas palabras de Tom Smith que fueran algo más allá de un simple “gracias” para sus fans más incondicionales. Pero así son Editors, para bien o para mal, para gusto de unos y para disgusto de otros. El quinteto visitará este final de año lugares como Italia, Croacia, Eslovenia y visitará Francia de nuevo, donde tuvieron que suspender su último concierto debido a los atentados de París y bien seguro que se querrán quitar la espina clavada.