Testament

The Brotherhood Of The Snake

(Nuclear Blast)

La relación de amor y odio que tengo con Testament solo es comparable a la que llevo con Mastodon. Y ni siquiera es tan similar. Junto a al revival que encabezaron Municipal Waste y Toxic Holocaust, los últimos tres lanzamientos discográficos de estudio del quinteto de San Francisco representan (a mi parecer) lo más fresco, sagrado y emocionante del thrash metal de la última década. ¿Por qué entonces esa dualidad sentimental? Porque en vivo los pude ver una media docena de veces y nunca (jamás) lograron dar un show que supere los 4 o 5 puntos (similar a mi experiencia con la banda de Troy Sanders). Aclarado esto, analizaremos esta inminente bomba de neutrones que es el nuevo plástico de los eternos Testament.

 

El tema título abre la placa (‘Hermandad De La Serpiente’) a puro machaque riffero. Alex Skolnick y Eric Peterson montan un escenario nuclear y empantanado por llanto y muerte, desde sus instrumentos. Thrash old school, hecho y derecho. En cuanto a las letras, en pasadas declaraciones, su líder Chuck Billy afirmó que quiso centrarse en el aspecto ocultista de la antigua sociedad secreta que lleva dicho nombre. Y al momento de cantarlas, menudo tono rasposo y agresivo. Casi como si estuviera estrangulando las palabras. Una nueva muestra de grandeza del vocalista.

 

En “Centuries Of Suffering” tenemos que prepararnos para que el doble pedal de Gene Hoglan no nos perfore los tímpanos. Si sobreviven hasta el minuto 2:00, estense listos para enloquecer con unos blast beats paranoicos. Y al igual que en “Black Jack”, el trayecto es tan esquizofrénico y demencial que uno no tiene a dónde aferrarse para no salir volando con esos punteos destripadores.

LO MEJOR: Sonido aplastante. Casi como si aún estuvieran a mediado de los ‘80, con toda la magia intacta.

LO PEOR: Que en vivo nunca han sabido mantener en nivel. Y defrauda no poder disfrutar sobre el escenario algo que en el plástico es oro en polvo.

Testament

The Brotherhood Of The Snake

(Nuclear Blast)

La relación de amor y odio que tengo con Testament solo es comparable a la que llevo con Mastodon. Y ni siquiera es tan similar. Junto a al revival que encabezaron Municipal Waste y Toxic Holocaust, los últimos tres lanzamientos discográficos de estudio del quinteto de San Francisco representan (a mi parecer) lo más fresco, sagrado y emocionante del thrash metal de la última década. ¿Por qué entonces esa dualidad sentimental? Porque en vivo los pude ver una media docena de veces y nunca (jamás) lograron dar un show que supere los 4 o 5 puntos (similar a mi experiencia con la banda de Troy Sanders). Aclarado esto, analizaremos esta inminente bomba de neutrones que es el nuevo plástico de los eternos Testament.

 

El tema título abre la placa (‘Hermandad De La Serpiente’) a puro machaque riffero. Alex Skolnick y Eric Peterson montan un escenario nuclear y empantanado por llanto y muerte, desde sus instrumentos. Thrash old school, hecho y derecho. En cuanto a las letras, en pasadas declaraciones, su líder Chuck Billy afirmó que quiso centrarse en el aspecto ocultista de la antigua sociedad secreta que lleva dicho nombre. Y al momento de cantarlas, menudo tono rasposo y agresivo. Casi como si estuviera estrangulando las palabras. Una nueva muestra de grandeza del vocalista.

 

En “Centuries Of Suffering” tenemos que prepararnos para que el doble pedal de Gene Hoglan no nos perfore los tímpanos. Si sobreviven hasta el minuto 2:00, estense listos para enloquecer con unos blast beats paranoicos. Y al igual que en “Black Jack”, el trayecto es tan esquizofrénico y demencial que uno no tiene a dónde aferrarse para no salir volando con esos punteos destripadores.

LO MEJOR: Sonido aplastante. Casi como si aún estuvieran a mediado de los ‘80, con toda la magia intacta.

LO PEOR: Que en vivo nunca han sabido mantener en nivel. Y defrauda no poder disfrutar sobre el escenario algo que en el plástico es oro en polvo.

Testament

The Brotherhood Of The Snake

(Nuclear Blast)

La relación de amor y odio que tengo con Testament solo es comparable a la que llevo con Mastodon. Y ni siquiera es tan similar. Junto a al revival que encabezaron Municipal Waste y Toxic Holocaust, los últimos tres lanzamientos discográficos de estudio del quinteto de San Francisco representan (a mi parecer) lo más fresco, sagrado y emocionante del thrash metal de la última década. ¿Por qué entonces esa dualidad sentimental? Porque en vivo los pude ver una media docena de veces y nunca (jamás) lograron dar un show que supere los 4 o 5 puntos (similar a mi experiencia con la banda de Troy Sanders). Aclarado esto, analizaremos esta inminente bomba de neutrones que es el nuevo plástico de los eternos Testament.

 

El tema título abre la placa (‘Hermandad De La Serpiente’) a puro machaque riffero. Alex Skolnick y Eric Peterson montan un escenario nuclear y empantanado por llanto y muerte, desde sus instrumentos. Thrash old school, hecho y derecho. En cuanto a las letras, en pasadas declaraciones, su líder Chuck Billy afirmó que quiso centrarse en el aspecto ocultista de la antigua sociedad secreta que lleva dicho nombre. Y al momento de cantarlas, menudo tono rasposo y agresivo. Casi como si estuviera estrangulando las palabras. Una nueva muestra de grandeza del vocalista.

 

En “Centuries Of Suffering” tenemos que prepararnos para que el doble pedal de Gene Hoglan no nos perfore los tímpanos. Si sobreviven hasta el minuto 2:00, estense listos para enloquecer con unos blast beats paranoicos. Y al igual que en “Black Jack”, el trayecto es tan esquizofrénico y demencial que uno no tiene a dónde aferrarse para no salir volando con esos punteos destripadores.

LO MEJOR: Sonido aplastante. Casi como si aún estuvieran a mediado de los ‘80, con toda la magia intacta.

LO PEOR: Que en vivo nunca han sabido mantener en nivel. Y defrauda no poder disfrutar sobre el escenario algo que en el plástico es oro en polvo.

Pero para demostrar que pueden crear una placa casi sin fisuras de principio a fin, el último track nos pone a Billy arrastrando su garganta por un cementerio, mientras que la épica se hace presente, rememorando los mejores momentos de “Dark Roots Of Earth” (2012), su disco anterior.

 

Sin lugar a dudas estos cinco jinetes del thrash han madurado en composición y saben llevar a la consola toda su chispa enloquecida, sin dejar parámetro para las críticas. Sonido podrido, voces atronadoras y una producción de altísima calidad.

 

Muchos se han preguntado por qué Testament no ha sido parte del Big Four, junto a Metallica, Megadet, Salyer y Anthrax (¿un Big Five?). La realidad es que en vivo no están nunca a la altura. Pero para ser sinceros, salvo la banda de Scott Ian, ninguno de los otros se caracteriza por haber mantenido un gran nivel. Así que invito a que los sigamos disfrutando a más no poder en sus constantes incursiones en el estudio. Porque dentro de la sala… son asesinos.

 

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA: Slayer, Annihilator, Vio-Lence.
TEMAS DESTACADOS: “Seven Seals”, “Centuries Of Suffering”, “Canna Business”.

LO MEJOR: Sonido aplastante. Casi como si aún estuvieran a mediado de los ‘80, con toda la magia intacta.

LO PEOR: Que en vivo nunca han sabido mantener en nivel. Y defrauda no poder disfrutar sobre el escenario algo que en el plástico es oro en polvo.

Pero para demostrar que pueden crear una placa casi sin fisuras de principio a fin, el último track nos pone a Billy arrastrando su garganta por un cementerio, mientras que la épica se hace presente, rememorando los mejores momentos de “Dark Roots Of Earth” (2012), su disco anterior.

 

Sin lugar a dudas estos cinco jinetes del thrash han madurado en composición y saben llevar a la consola toda su chispa enloquecida, sin dejar parámetro para las críticas. Sonido podrido, voces atronadoras y una producción de altísima calidad.

 

Muchos se han preguntado por qué Testament no ha sido parte del Big Four, junto a Metallica, Megadet, Salyer y Anthrax (¿un Big Five?). La realidad es que en vivo no están nunca a la altura. Pero para ser sinceros, salvo la banda de Scott Ian, ninguno de los otros se caracteriza por haber mantenido un gran nivel. Así que invito a que los sigamos disfrutando a más no poder en sus constantes incursiones en el estudio. Porque dentro de la sala… son asesinos.

 

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA: Slayer, Annihilator, Vio-Lence.
TEMAS DESTACADOS: “Seven Seals”, “Centuries Of Suffering”, “Canna Business”.

Pero para demostrar que pueden crear una placa casi sin fisuras de principio a fin, el último track nos pone a Billy arrastrando su garganta por un cementerio, mientras que la épica se hace presente, rememorando los mejores momentos de “Dark Roots Of Earth” (2012), su disco anterior.

 

Sin lugar a dudas estos cinco jinetes del thrash han madurado en composición y saben llevar a la consola toda su chispa enloquecida, sin dejar parámetro para las críticas. Sonido podrido, voces atronadoras y una producción de altísima calidad.

 

Muchos se han preguntado por qué Testament no ha sido parte del Big Four, junto a Metallica, Megadet, Salyer y Anthrax (¿un Big Five?). La realidad es que en vivo no están nunca a la altura. Pero para ser sinceros, salvo la banda de Scott Ian, ninguno de los otros se caracteriza por haber mantenido un gran nivel. Así que invito a que los sigamos disfrutando a más no poder en sus constantes incursiones en el estudio. Porque dentro de la sala… son asesinos.

 

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA: Slayer, Annihilator, Vio-Lence.
TEMAS DESTACADOS: “Seven Seals”, “Centuries Of Suffering”, “Canna Business”.

LO MEJOR: Sonido aplastante. Casi como si aún estuvieran a mediado de los ‘80, con toda la magia intacta.

LO PEOR: Que en vivo nunca han sabido mantener en nivel. Y defrauda no poder disfrutar sobre el escenario algo que en el plástico es oro en polvo.