All That Remains

Madness

(Razor & Tie Records)

All That Remains es de esas bandas que entendió cómo adobarle gancho al groove que grupos como Pantera habían desenfundado para reinventar el metal, y así autoproclamarse entre los mentores del conocido metalcore. Ya han pasado prácticamente veinte años desde que la banda de Philip Labonte decidió embarcarse en este barco que debió naufragar entre la explosión del nü, el auge del post hardcore y la subsistencia del propio metalcore. Bandas como Lamb Of God, Avenged Sevenfold o A Day To Remember (con sus diferencias) supieron gozar de las mieles del éxito, pero al quinteto de Boston la fama siempre le fue esquiva.

 

Bajo la protección de Razor & Tie Records (The Pretty Reckless, HIM, etc.) y con el apoyo en producción de Howard Benson (Halestorm, P.O.D., Papa Roach, etc.) ‘Madness’ se alza como la octava pieza de estudio en su discografía, y quizá como el material más violento que hasta aquí hayan construido.

 

“Safe House” podría ser claramente su canción más extrema compuesta hasta el día de la fecha. La batería de Jason Costa vuela a niveles más propios del thrash que de otro género. Apoyados en unos riffs de guitarra de Oli Herbert que sacan llamas, es la voz gutural (no gritada, sino brutalmente gutural) de Labonte la que mantiene a la canción en el rango de la esquizofrenia. “Madness” (la canción) los vuelve a poner en su zona de confort, pero acudiendo a algunos sonidos electrónicos que le dan un condimento extra a la canción. Mientras que en “Halo” las líneas que Aaron Patrick dibuja desde el bajo, hacen que la veamos como uno de los destacados del disco.

LO MEJOR: Siguen sonando igual de rabiosos e igual de encendidos que hace casi dos décadas.

LO PEOR: Le sigue faltando esa pequeña vuelta de rosca que los haga únicos en lo suyo.

All That Remains

Madness

(Razor & Tie Records)

All That Remains es de esas bandas que entendió cómo adobarle gancho al groove que grupos como Pantera habían desenfundado para reinventar el metal, y así autoproclamarse entre los mentores del conocido metalcore. Ya han pasado prácticamente veinte años desde que la banda de Philip Labonte decidió embarcarse en este barco que debió naufragar entre la explosión del nü, el auge del post hardcore y la subsistencia del propio metalcore. Bandas como Lamb Of God, Avenged Sevenfold o A Day To Remember (con sus diferencias) supieron gozar de las mieles del éxito, pero al quinteto de Boston la fama siempre le fue esquiva.

 

Bajo la protección de Razor & Tie Records (The Pretty Reckless, HIM, etc.) y con el apoyo en producción de Howard Benson (Halestorm, P.O.D., Papa Roach, etc.) ‘Madness’ se alza como la octava pieza de estudio en su discografía, y quizá como el material más violento que hasta aquí hayan construido.

 

“Safe House” podría ser claramente su canción más extrema compuesta hasta el día de la fecha. La batería de Jason Costa vuela a niveles más propios del thrash que de otro género. Apoyados en unos riffs de guitarra de Oli Herbert que sacan llamas, es la voz gutural (no gritada, sino brutalmente gutural) de Labonte la que mantiene a la canción en el rango de la esquizofrenia. “Madness” (la canción) los vuelve a poner en su zona de confort, pero acudiendo a algunos sonidos electrónicos que le dan un condimento extra a la canción. Mientras que en “Halo” las líneas que Aaron Patrick dibuja desde el bajo, hacen que la veamos como uno de los destacados del disco.

LO MEJOR: Siguen sonando igual de rabiosos e igual de encendidos que hace casi dos décadas.

LO PEOR: Le sigue faltando esa pequeña vuelta de rosca que los haga únicos en lo suyo.

All That Remains

Madness

(Razor & Tie Records)

All That Remains es de esas bandas que entendió cómo adobarle gancho al groove que grupos como Pantera habían desenfundado para reinventar el metal, y así autoproclamarse entre los mentores del conocido metalcore. Ya han pasado prácticamente veinte años desde que la banda de Philip Labonte decidió embarcarse en este barco que debió naufragar entre la explosión del nü, el auge del post hardcore y la subsistencia del propio metalcore. Bandas como Lamb Of God, Avenged Sevenfold o A Day To Remember (con sus diferencias) supieron gozar de las mieles del éxito, pero al quinteto de Boston la fama siempre le fue esquiva.

 

Bajo la protección de Razor & Tie Records (The Pretty Reckless, HIM, etc.) y con el apoyo en producción de Howard Benson (Halestorm, P.O.D., Papa Roach, etc.) ‘Madness’ se alza como la octava pieza de estudio en su discografía, y quizá como el material más violento que hasta aquí hayan construido.

 

“Safe House” podría ser claramente su canción más extrema compuesta hasta el día de la fecha. La batería de Jason Costa vuela a niveles más propios del thrash que de otro género. Apoyados en unos riffs de guitarra de Oli Herbert que sacan llamas, es la voz gutural (no gritada, sino brutalmente gutural) de Labonte la que mantiene a la canción en el rango de la esquizofrenia. “Madness” (la canción) los vuelve a poner en su zona de confort, pero acudiendo a algunos sonidos electrónicos que le dan un condimento extra a la canción. Mientras que en “Halo” las líneas que Aaron Patrick dibuja desde el bajo, hacen que la veamos como uno de los destacados del disco.

LO MEJOR: Siguen sonando igual de rabiosos e igual de encendidos que hace casi dos décadas.

LO PEOR: Le sigue faltando esa pequeña vuelta de rosca que los haga únicos en lo suyo.

El ATR más radial se apodera de “Louder” y, lejos de ser una queja, se los oye ajustados y desprovistos de esa frivolidad que caracteriza a las canciones pesadas de MTV. Aquí Labonte pone su corazón en un track que lo obliga a usar todos los colores de su voz. Desde los susurros melódicos, hasta los gritos desgarbados. Al mismo tiempo que la sección rítmica de “River City” sorprende por su entramado acústico y su potencia que se eleva con el correr de los segundos.

 

En la fibra sensible del disco nos chocamos con “Back To You”, en donde el calvo vocalista nos mete en un doloroso papel, para encarnarnos una lírica sangrante. Pero sobre el final vuelven a despuntar la locura con “Never Sorry”, en donde llegan a unirse los riffs entrecortados, los gritos de guerra y algún que otro sonidito de consola que queda al dente.

 

All That Remains siempre se mantiene fiel a su estilo, que aunque no sea ecléctico y totalmente innovador, nos suele dejar sin aliento y con ganas de más.

 

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA: Killswitch Engage, Bullet For My Valentine, Disturbed.

TEMAS DESTACADOS: “Safe House”, “Halo”, “Louder”.

LO MEJOR: Siguen sonando igual de rabiosos e igual de encendidos que hace casi dos décadas.

LO PEOR: Le sigue faltando esa pequeña vuelta de rosca que los haga únicos en lo suyo.

El ATR más radial se apodera de “Louder” y, lejos de ser una queja, se los oye ajustados y desprovistos de esa frivolidad que caracteriza a las canciones pesadas de MTV. Aquí Labonte pone su corazón en un track que lo obliga a usar todos los colores de su voz. Desde los susurros melódicos, hasta los gritos desgarbados. Al mismo tiempo que la sección rítmica de “River City” sorprende por su entramado acústico y su potencia que se eleva con el correr de los segundos.

 

En la fibra sensible del disco nos chocamos con “Back To You”, en donde el calvo vocalista nos mete en un doloroso papel, para encarnarnos una lírica sangrante. Pero sobre el final vuelven a despuntar la locura con “Never Sorry”, en donde llegan a unirse los riffs entrecortados, los gritos de guerra y algún que otro sonidito de consola que queda al dente.

 

All That Remains siempre se mantiene fiel a su estilo, que aunque no sea ecléctico y totalmente innovador, nos suele dejar sin aliento y con ganas de más.

 

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA: Killswitch Engage, Bullet For My Valentine, Disturbed.

TEMAS DESTACADOS: “Safe House”, “Halo”, “Louder”.

El ATR más radial se apodera de “Louder” y, lejos de ser una queja, se los oye ajustados y desprovistos de esa frivolidad que caracteriza a las canciones pesadas de MTV. Aquí Labonte pone su corazón en un track que lo obliga a usar todos los colores de su voz. Desde los susurros melódicos, hasta los gritos desgarbados. Al mismo tiempo que la sección rítmica de “River City” sorprende por su entramado acústico y su potencia que se eleva con el correr de los segundos.

 

En la fibra sensible del disco nos chocamos con “Back To You”, en donde el calvo vocalista nos mete en un doloroso papel, para encarnarnos una lírica sangrante. Pero sobre el final vuelven a despuntar la locura con “Never Sorry”, en donde llegan a unirse los riffs entrecortados, los gritos de guerra y algún que otro sonidito de consola que queda al dente.

 

All That Remains siempre se mantiene fiel a su estilo, que aunque no sea ecléctico y totalmente innovador, nos suele dejar sin aliento y con ganas de más.

 

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA: Killswitch Engage, Bullet For My Valentine, Disturbed.

TEMAS DESTACADOS: “Safe House”, “Halo”, “Louder”.

LO MEJOR: Siguen sonando igual de rabiosos e igual de encendidos que hace casi dos décadas.

LO PEOR: Le sigue faltando esa pequeña vuelta de rosca que los haga únicos en lo suyo.